La prohibición de vender comida chatarra dentro de las escuelas en Puebla avanza… pero a paso de tortuga. Mientras que en los planteles la norma parece cumplirse con cierta disciplina, en los accesos principales reina el ambulantaje: frituras, refrescos, tacos, cemitas, nieves y hasta pasteles rellenos de nata reciben a los estudiantes a la salida de clases.
En teoría, la medida busca combatir la obesidad y la diabetes infantil, males que acechan a México con cifras alarmantes. En la práctica, los entornos escolares continúan siendo un festín de antojitos callejeros que hacen imposible resistirse.
📌 Lo que dicen alumnos y padres de familia
- En preescolar, los niños solo comen lo que llevan de lunch.
- En primaria y secundaria, las cafeterías ofrecen opciones saludables: frutas, ensaladas, aguas frescas.
- ❌ El problema está afuera de las escuelas, donde el menú no tiene límites: desde chicharrines y algodones de azúcar hasta tacos árabes y mariscos.
“Hace un año mi nieta comió chicharrines viejos y terminó con diarrea. Sí deberían regular lo que se vende afuera”, cuenta la señora Juanita, abuelita de dos alumnos.
Ximena y Jesús, estudiantes de preparatoria, reconocen entre risas: “Adentro está bien que no vendan chatarra… pero afuera se nos antoja y sí la compramos”.
👉 Únete a nuestro canal de WhatsApp para seguir este y otros reportajes de Puebla:
🔗 Puebla en Línea en WhatsApp
🚦 Autoridades ausentes
Padres como Pedro, que tiene dos hijos en secundaria y primaria, señalan que la cafetería cumple, pero afuera el panorama es otro:
“El Ayuntamiento debería intervenir, pero no hace nada. Nosotros les preparamos lunch nutritivo y no les damos dinero para evitar que gasten en chucherías”, lamenta.
El Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec (CENHCH), con más de 6 mil estudiantes, es ejemplo de esa contradicción: mientras dentro se cumplen las normas, afuera el comercio informal convierte los accesos en un tianguis gastronómico.
El reto no solo es prohibir la venta de comida chatarra dentro de los colegios. La verdadera batalla está en el entorno, en la calle, donde los niños salen cada día y encuentran opciones que contradicen la política pública.
Combatir la obesidad infantil no será posible si las autoridades miran hacia otro lado y permiten que el ambiente obesogénico siga creciendo a la puerta de las escuelas. Aquí, los padres, los maestros y el gobierno deben remar en la misma dirección.
✍️ Nota escrita por Redacción Puebla En Línea
- 🍟 Afuera de las escuelas en Puebla reina la comida chatarra pese a prohibición oficial
- 🚸 Padres denuncian: alumnos rodeados de frituras y refrescos al salir de clases en Puebla
- 📚 CENHCH y otras escuelas: adentro no hay chatarra, pero afuera un festín callejero
- 😮 Prohíben comida chatarra en cafeterías escolares, pero la venden a metros de los planteles
- 🚦 Autoridades ausentes: ambulantes llenan de antojitos accesos a escuelas en Puebla

