La noche se quebró en disparos y, con ella, la calma de una comunidad entera. Tres hombres perdieron la vida tras una balacera registrada el pasado 30 de marzo en la junta auxiliar de Santa Úrsula Chiconquiac, en el municipio de General Felipe Ángeles, Puebla. Hoy, sus nombres ya tienen rostro… y también defensa.
Las víctimas fueron identificadas como Jhonathan Román Celis, de 29 años, alias “El Cholo”, así como los hermanos Jorge de la Luz Florencio, de 42, y Rubén de la Luz Florencio, de 41, conocidos en la zona como “Los Charales”.
Claves del caso:
- Lugar: tienda de abarrotes en calle Lázaro Cárdenas, Santa Úrsula Chiconquiac
- Hechos: ataque armado con intercambio de disparos
- Saldo: 3 personas sin vida y al menos 4 lesionadas
- Investigación: a cargo de la Fiscalía General del Estado (FGE)
- Estatus: sin detenidos
De acuerdo con los primeros reportes, un grupo armado llegó al establecimiento buscando a personas específicas. Quienes se encontraban en el lugar intentaron repeler la agresión, pero fueron superados. El resultado fue devastador: uno de los cuerpos quedó dentro del negocio, otro en la banqueta y un tercero sobre la cinta asfáltica.
Las primeras líneas de investigación apuntan a que el ataque estaba dirigido hacia “El Cholo”, quien, según fuentes, contaba con antecedentes por robo a transporte de carga con violencia y portaba un arma larga al momento del enfrentamiento.
Sin embargo, la historia no termina ahí.
A mitad de este hecho que ha sacudido a Puebla, también puedes mantenerte informado en tiempo real 👉 https://whatsapp.com/channel/0029Va5CSyuEQIalZaJWpX1h
Tras darse a conocer las identidades, familiares y pobladores alzaron la voz en redes sociales para defender a Jorge y Rubén. Aseguran que ambos eran agricultores, padres de familia y personas trabajadoras, sin vínculo con actividades delictivas. La noche del ataque, afirman, solo habían salido a la tienda.
“Mi marido nunca anduvo en malos pasos”, escribió la esposa de uno de ellos, pidiendo respeto ante los señalamientos.
Testimonios coinciden en que los hermanos habían dejado atrás problemas de adicción y llevaban una vida estable. Su presencia en el lugar, aseguran, fue circunstancial.
El contraste es brutal: un objetivo claro, dos víctimas que —según quienes los conocían— no lo eran.
En la zona, cerca de 200 personas se congregaron tras escuchar las detonaciones, mientras autoridades iniciaban las diligencias. La Fiscalía trabaja en el análisis del lugar, la búsqueda de cámaras de vigilancia y la reconstrucción de los hechos.
Porque en medio de la violencia, hay una línea delgada que separa el objetivo del daño colateral. Y cuando esa línea se rompe, la herida no es solo individual: es colectiva.
El caso sigue abierto.
— Redacción Puebla En Línea
- Tres muertos tras balacera en Puebla; familias aseguran que dos eran inocentes
- Lo que se sabe del ataque en Felipe Ángeles que dejó víctimas colaterales
- Balacera en tienda de Puebla deja tres fallecidos y desata reclamos de justicia
- Entre disparos y versiones: investigan muerte de tres hombres en Puebla
- Familias alzan la voz tras balacera en Puebla; piden no criminalizar a víctimas


