El conglomerado veracruzano, que agrupa nueve empresas y más de 15 mil colaboradores en 32 estados del país, sostiene que el crecimiento empresarial ya no se define solo por el mercado, sino por la capacidad de retener talento.
Durante años, las empresas concentraron gran parte de sus esfuerzos en diferenciarse a través de sus productos, servicios o modelos de negocio. Hoy existe un factor que está redefiniendo las reglas del crecimiento empresarial: el talento. Las organizaciones ya no solo compiten por participación de mercado, también compiten por atraer, desarrollar y conservar a las personas que harán posible su crecimiento.
Para Grupo Duxon, el conglomerado que integra a SEPIVER, PEGSA Construcciones, HAZARD R.S., VitalCare, La Heroica, Ver Capital, Horizonte y Flyet, esta idea no es solo un discurso corporativo: forma parte de la estrategia que ha guiado su expansión a 32 estados del país, con más de 15 mil colaboradores en sus distintas empresas.
El planteamiento coincide con lo que distintas firmas de consultoría en recursos humanos han documentado en México durante los últimos años: la rotación de personal calificado y la dificultad para cubrir vacantes técnicas y directivas se han convertido en uno de los principales frenos al crecimiento de las empresas medianas y grandes del país, por encima incluso de factores como el acceso a financiamiento.
Qué hace que el talento sea imposible de copiar
Cualquier competidor puede comprar el mismo software, contratar a la misma consultora o copiar un modelo de negocio en cuestión de meses. Lo que no puede replicar de un día para otro es un equipo que conoce el negocio, confía en su liderazgo y sabe hacia dónde va la empresa.
Por eso, las organizaciones que buscan mantenerse vigentes han dejado de tratar el desarrollo de las personas como una tarea exclusiva de Recursos Humanos. Se ha convertido en una responsabilidad estratégica que involucra a toda la dirección del negocio, desde la planeación financiera hasta el diseño de nuevos productos o servicios.
Esta lógica cobra especial relevancia en sectores donde Grupo Duxon tiene presencia, como la seguridad privada, la construcción o los servicios de salud, donde la operación depende en gran medida de personal altamente capacitado y donde la curva de aprendizaje de un colaborador nuevo puede tardar meses en traducirse en resultados.
La capacitación como inversión, no como gasto
Durante mucho tiempo, la capacitación se registró contablemente como un gasto: una línea de presupuesto que se recortaba primero cuando había que ajustar costos. Las empresas que hoy le apuestan al talento la tratan distinto, como una inversión con retorno medible en productividad, en menor rotación y en la calidad del servicio que finalmente llega al cliente.
En la práctica, esto se traduce en decisiones concretas: rutas de crecimiento interno que permiten a un colaborador operativo llegar a puestos de coordinación o dirección, esquemas de capacitación técnica constante y políticas de reconocimiento que buscan reducir la rotación, uno de los costos ocultos más altos para cualquier empresa que opera con equipos grandes y distribuidos en varios estados.
Cómo Grupo Duxon convierte el talento en una ventaja competitiva
“Creemos que el crecimiento sostenible se construye a partir del talento. Detrás de cada proyecto, cada servicio y cada resultado existen personas que aportan conocimiento, experiencia y compromiso para alcanzar los objetivos de la organización”, señaló Omar Anitúa Valdovinos, Presidente del Consejo de Administración de Grupo Duxon.
El directivo ha impulsado dentro del grupo una cultura basada en el aprendizaje continuo y la mejora constante, bajo la premisa de que las empresas que invierten en su gente son las que mejor preparadas están para enfrentar los retos del futuro.
Esa visión se replica en cada una de las empresas que integran el conglomerado. Aunque SEPIVER, PEGSA Construcciones, HAZARD R.S., VitalCare, por ejemplo, que operan en sectores distintos —seguridad, construcción, moda y salud, respectivamente—, la dirección del grupo ha buscado que todas compartan los mismos principios en materia de desarrollo de personal, de forma que la experiencia de un colaborador sea consistente sin importar en cuál de las empresas trabaje.
El reto de retener talento en un mercado laboral competido
Retener talento calificado se ha vuelto más difícil en los últimos años, particularmente en estados con alta actividad industrial y portuaria, donde varias empresas compiten por el mismo perfil de colaboradores técnicos y operativos. En ese contexto, factores como el salario dejaron de ser el único criterio de decisión para los candidatos: la estabilidad, las oportunidades de crecimiento y la cultura interna de la empresa pesan cada vez más al momento de elegir un empleo o de decidir quedarse en él.
Para Grupo Duxon, responder a ese reto implica mantener actualizados sus procesos de reclutamiento y selección en las distintas empresas del grupo, así como sostener en el tiempo los programas de capacitación, en lugar de tratarlos como iniciativas aisladas ligadas a un año o a un proyecto específico.
Por qué los equipos ganan mercados y no solo las estrategias
Una estrategia puede diseñarse en una tarde de junta directiva. Ejecutarla, sostenerla y ajustarla durante años depende de las personas que la tienen que llevar a la práctica todos los días, y eso es lo que separa a las empresas que solo tienen un buen plan de las que además logran cumplirlo.
Bajo esa lógica, Grupo Duxon ha decidido que su crecimiento en los próximos años dependerá menos de qué tan rápido pueda escalar sus operaciones y más de qué tan bien logre formar y conservar a las personas que las hacen funcionar.


