Thursday 21 November 2019
Mujer huyó de los maltratos de su pareja y él se vengó rociándole ácido a la cara
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Mujer huyó de los maltratos de su pareja y él se vengó rociándole ácido a la cara

Carmen Sánchez huyó de su pareja tras ser violentada en diferentes ocasiones. Decidió divorciarse. Ya había padecido mucho, la vida con el padre de su hija era insoportable… al grado de que él ya la había “picado” en varias ocasiones en su cuerpo, todo por celos.

Abandonó su casa y se refugió con su madre. Carmen se sentía segura, tranquila.

Un día, su agresor la ubicó. Ingresó al domicilio en el Estado de México. La tomó por sorpresa. Discutieron en la habitación que su madre le había habilitado para que viviera con su hija.

Quince minutos después, la discusión se salió de control. “No voy a regresar contigo”, fue la frase que propició que su expareja sacara de entre sus ropas una botella y le arrojara ácido en la cara y cuerpo. El agresor huyó y ella quedó sola con su vida deformada por el ácido.

Los hechos ocurrieron en 2014 y hasta el día de hoy Carmen Sánchez pide justicia. Su expareja descarriló su vida con un líquido que en cualquier ferretería cuesta 25 pesos.

Son más de 50 cirugías a las que se ha sometido. El camino es doloroso, pero más tortuoso es el desdén de las autoridades.

Carmen dice que él llegó con engaños: “Primero me pidió que le diera oportunidad de estar conmigo y que iba a cambiar, después cuando le dije que ya no, me empezó a amenazar que le iba a pagar cada una de las cosas que él estaba viviendo en ese momento y que si no iba a estar con él, entonces ya con nadie”.

“Entonces cuando terminamos la discusión, se da la vuelta. Él acostumbraba a usar chamarras muy grandes, se da la vuelta y yo salgo atrás de él para corroborar que efectivamente ya se iba y cerrar.

En ese momento él voltea y me arroja el ácido que trae en una botella”, relató.

Carmen nunca se imaginó que traía una botella con ácido en su chamarra. “Me imaginaba todo, cuando me amenazaba.

Yo había recibido llamadas de amenaza de él y nunca me imagine eso. Me imaginé que posiblemente me podría volver a “picar” porque ya lo había hecho anteriormente, me había dado cuatro piquetes con un picahielo. Me imaginaba todo, pero jamás me imaginé que por su mente pasara él arrojarme ácido en la cara y deformar mi vida”.

Con información de El Sol de México

25 marzo, 2019