25 abril 2019
Remodelación de la Avenida Juárez luce incompleta y dañada, costó más de 107 millones
Capital

Remodelación de la Avenida Juárez luce incompleta y dañada, costó más de 107 millones

Pese a la inversión de 107.3 millones de pesos y su remodelación hace un año, la Avenida Juárez está sucia y deteriorada, mientras que a dos meses de su inauguración y la inyección de 1.5 millones de pesos, la construcción de las ramblas del Paseo Bravo está inconclusa.

En un recorrido, El Sol de Puebla observó que aunque el 14 de enero de 2018 el entonces presidente municipal, Luis Banck Serrato, y el exgobernador, Antonio Gali Fayad, presumieron el mejoramiento de este corredor turístico y gastronómico, ahora se encuentra descuidado.

A lo largo de sus 1.7 kilómetros, el abandono y deficiencias de la obra son evidentes no sólo por la basura acumulada y las ramas y hojas que se secaron al paso del tiempo sobre jardineras, banquetas y el camellón, o por la hierba que ya creció en el piso, sino además por la mala ubicación y el mal estado en que se encuentran algunos elementos.

Por ejemplo, la mayoría de las alcantarillas no tienen canaletas ni están ubicadas en las zonas por las que corre el agua, sino en zonas peatonales y altas en donde n o cumplen su función, de modo que aunque no ha llovido, hay encharcamientos en banquetas y el arroyo vehicular producto de los escurrimientos en los negocios de la zona, y cuando llueve, la situación empeora porque se forman “espejos de agua”.

A decir de algunos vecinos, el mármol que se colocó en banquetas es, además, peligroso porque cuando se humedece se vuelve resbaloso y ya ha provocado caídas a varias personas.

Asimismo, varios guardapeatones ya se encuentran dañados, algunos superficialmente por el desprendimiento de material, pero otros prácticamente derrumbados, al grado de que su estructura de varillas se encuentra expuesta y lejos de ser elementos de seguridad para quienes caminan por ahí, representan riesgos.

Varias bases de luminarias han corrido con la misma suerte, pues fueron desprendidas de su parte superior, por lo que no alumbran el camino y también están expuestos los cables.

Y prácticamente lo mismo pasa con los registros de servicios como de telefonía y electricidad, los cuales fueron removidos pero quedaron las bases de concreto a desnivel.Mientras que algunos desperfectos no han sido reparados, como la fractura del piso en el estacionamiento de un negocio y un socavón que al parecer se hizo en una intervención a la red eléctrica.

Por si fuera poco, a un año de su remodelación, aún faltan señalamientos, por ejemplo, en los depósitos de basura que los hace parecer elementos sin sentido, o los de restricción de estacionamientos a la altura de paraderos, lo que varios automovilistas aprovechan para aparcarse enfrente.

Otra observación fue que al menos dos rampas y banquetas no están concluidas, por ejemplo, en dos establecimientos entre las calles 19 y 21 Sur.
Las Ramblas del Paseo Bravo, que consistió en la inversión de 1.5 millones de pesos en parte de la calle 13 Sur a la altura del Paseo Bravo para convertirlo en un paso peatonal, inspirado en el que existe en España, y que fue inaugurado el pasado 11 de diciembre también por el exgobernador Antonio Gali, carece de señalamientos e infraestructura complementaria que privilegie al peatón.

Y es que en las calles transversales no hay señalamientos verticales o reductores de velocidad en el pavimento que indiquen a los automovilistas que el paso es principalmente para quienes no van a bordo de algún vehículo.

Además, tampoco hay semáforo o algún otro instrumento que asegure el paso de los autos cuando se incorporan a la calle 13 Sur, de modo que los roces entre ellos son frecuentes.

Finalmente, para los automovilistas esta intervención los conduce a un embotellamiento, especialmente para quienes se dirigen del poniente al centro de la ciudad, pues ya no pueden incorporarse de la Avenida Juárez a la 13 Sur, sino que deben dar vuelta en la 15 Sur y después en la 13 Poniente, la misma calle que ocupan todas las rutas de transporte público para acercarse al Centro Histórico, lo que alarga el camino y tiempo de su trayecto.

Con información de El Sol de Puebla

11 febrero, 2019