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Sismo del 19-S aceleró actividad del Popocatépetl: geólogos

México.- La actividad del volcán Popocatépetl va en aumento y una de las causas estaría vinculada con el sismo de magnitud 7.1, ocurrido el 19 de septiembre de 2017, con epicentro en el límite estatal entre los estados Puebla y Morelos, aseveró Ana Lillian Martín del Pozzo, vulcanóloga del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM

Durante su participación en la Jornada conmemorativa de los sismos de 1985 y 2017, organizada por el Instituto, la especialista sostuvo que el coloso no ha cesado, “está despierto desde diciembre de 1994, no se ha ido a dormir, pero el temblor del 19 de septiembre del año pasado, cuyo epicentro fue en un área relativamente cercana, lo afectó”.

“Su dinamismo se ha registrado desde hace un mes, mostró un punto alto el pasado jueves 20 de septiembre, y ayer se vio otra columna de emisión importante”, indicó en un comunicado emitido por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La vulcanóloga refirió que el domingo pasado un grupo de geólogos recolectó muestras de ceniza para analizarlas e identificó gotas de magma, que posiblemente “están asociadas a unos domos que parecen ser más pequeños, se forman cuando sube el magma y salen pulverizados, y se han presentado en cadena.

Se crea uno y explota, luego otro, y explota, pero debemos tener cuidado y mucha atención para saber si hay cambios. “Ésta es una actividad volcánica diferente a la que se ha presentado en otros periodos”, destacó.

Explicó que dichas explosiones indican que los volcanes van cambiando, se va acomodando el magma, y ahora se sabe que por estas pequeñas explosiones ha subido el magma, y que su magnitud es relativa.

Sobre los “Efectos de los sismos de septiembre en el Popocatépetl”, Ramón Espinasa Pereña, subdirector de Riesgos Volcánicos de la Dirección de Investigación del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), expuso que la situación actual del coloso iba a ocurrir, aun sin temblores, pues “si el sistema ya se estaba desequilibrando, y además llega un movimiento telúrico, probablemente se acelerará el proceso”.

Sin embargo, aclaró que hay multitud de volcanes que han tenido erupciones grandes sin estar precedidas por un sismo tectónico, no obstante, desde que el Popocatépetl entró en erupción se han registrado varios temblores importantes.

El experto explicó que en 2015 el coloso tuvo un promedio de 16.5 sismos vulcano-tectónicos mensuales; en 2016 ese número aumentó a 35; en 2017, antes de septiembre, el promedio era de 39, “pero ya estaba en incremento”.

A partir de ese mes y hasta diciembre del año pasado, subió a 110, y en enero de 2018 “se rompió el récord con 221, y aunque desde febrero ha disminuido, seguimos por encima de los niveles base, con 87”, detalló.

Refirió que al día siguiente del sismo del 19 de septiembre, el Popocatépetl tuvo el máximo de exhalaciones que se han tenido en un solo día, con 286, aunque ese número comenzó a incrementarse mucho antes.

“La buena noticia es que es factible predecir una erupción mayor a partir de datos de monitoreo con una red que funciona bien gracias a un proyecto con el Instituto de Geofísica, de reinstalación de estaciones y colocación de sismógrafos de pozo, en lugar de sismógrafos de superficie”, destacó.

En ese sentido, señaló que actualmente operan seis estaciones en el cono del volcán y en las próximas semanas se colocarán otras cuatro, más abajo.

Con información de SDP noticias